PROGRAMA NACIONAL DE PREVENCIÓN Y CONTROL DEL TABAQUISMO

La problemática del consumo de tabaco en el ámbito mundial constituye un aspecto de vital relevancia para todos los países, particularmente para aquellos que son productores. Fumar se encuentra arraigado en las costumbres y cultura de la población. Cuba por consiguiente es uno de ellos, ya que se considera un país de fumadores.

Es por ello que se hace difícil este cambio de comportamiento si tenemos en cuenta que son necesarias dos premisas. La primera es que problemas globales requieren estrategias globales para su solución y la segunda se refiere a que tiene que existir disponibilidad social para aceptar el cambio.

Tratando de solucionar la primera premisa, los países miembros de la Organización Mundial de la Salud, a la cual pertenece nuestro país, están enfrascados en la realización del Primer Convenio Intergubernamental, que recibe el nombre de "Marco para la Lucha Antitabáquica".

Antecedentes

En la década de los años 70, se indicó la colocación de la Advertencia Sanitaria en los envases de las cajetillas de cigarros y la información sobre la nocividad del tabaco, ofrecida mediante los profesionales de la salud y los Medios de Comunicación Social. Por tal motivo, se creó por el Ministerio de Salud Pública la Comisión Nacional de Promoción de Salud, al que se le confirió la responsabilidad del cumplimiento de lo antes expuesto.

En 1985 se ejecutó una campaña para Desestimular el Hábito de Fumar, producto de la tendencia creciente de la prevalencia y el consumo.

En 1988 se implementa el Primer Programa, con alcance nacional y carácter permanente, que es reformulado en 1995. En el 2001, este es jerarquizado por el Centro Nacional de Promoción y Educación para la Salud e involucra a un número importante de organismos y organizaciones gubernamentales y no gubernamentales.

Para llevar a efecto el programa se constituyó la Comisión Nacional, que la integran diversos sectores y diferentes disciplinas de la salud, la cual tiene entre sus misiones las siguientes:

  • Trabajar en estrecha coordinación con el Ministerio de Comercio Interior que preside la Subcomisión de Tabaquismo y Alcoholismo en la Comisión de Salud Calidad de Vida (CSCV) constituida en el año 2000 por una Resolución del Consejo de Ministros.
  • Incrementar y sistematizar los temas de educación antitabáquica curricular y extracurricular en el Sistema Nacional de Educación.
  • Realizar un levantamiento de los Centros de Deshabituación Tabáquica existentes en el país.
  • Capacitar a los profesionales de la salud necesarios, para inaugurar antes del 31 de mayo de 2003 un Centro de Deshabituación Tabáquica en cada municipio el país que aun no lo tenga e incrementar la divulgación de los mismos.
  • Aumentar los conocimientos de la población no fumadora en lo relativo a sus derechos para proteger la salud.
  • La Subcomisión de Tabaquismo de la Comisión de Salud y Calidad de Vida incrementará las acciones contempladas en el Programa.
  • Se continuarán realizando investigaciones en diferentes grupos poblacionales, fundamentalmente Investigaciones de Intervención Acción Participativa.
  • Sistematizar la divulgación de los métodos de Prevención del tabaquismo por los Medios de Comunicación Social.
  • ESTRATEGIA

    Multisectorial y Multidisciplinaria.

  • Acciones educativas dirigidas a la niñez y la juventud.
  • Acciones educativas y de orientación dirigidas a la población y a grupos expuestos.
  • Mantener la prohibición de la publicidad directa e indirecta de los productos del tabaco.
  • Mantener la advertencia sanitaria en las cajetillas de cigarros cubanos e importados.
  • Mantener el control de la toxicidad de los cigarrillos y disminuirla gradualmente.

  • Controlar el cumplimiento de la prohibición de fumar en lugares públicos, cerrados, centros educacionales y de salud y transporte público.
  • Mantener la prohibición de la venta de productos manufacturados del tabaco a los menores de edad y no permitir la venta de cigarrillos sueltos y en máquinas automáticas.
  • Mantener una política de precios a los productos manufacturados, acorde a los objetivos de prevención y control del tabaquismo.

    Incrementar la lucha contra el tabaquismo en las acciones de salud en la Atención Primaria.

  • Considerar el tabaquismo como uno de los aspectos esenciales dentro de los Programas y Planes de Acción del Movimiento de “Municipios por la Salud”, (Ciudades Saludables).
  • Ofrecer tratamiento a personas interesadas en dejar de fumar y rehabilitación a exfumadores, por medio del Sistema Nacional de Salud.
  • Mantener un sistema de vigilancia epidemiológica que permita evaluar el desarrollo e impacto del Programa.
  • Realizar investigaciones y estudios que permitan evaluar la eficiencia, eficacia, progreso, suficiencia y pertinencia del Programa y posibiliten su perfeccionamiento.